Enrique

Las caricias, las fantasías y los recuerdos que alguna vez nos han provocado excitación sexual forman parte del concepto de erotismo, y también están en las manos de nuestro nuevo masajista erótico: Enrique. Gracias a su profesionalidad y experiencia, consigue concentrar en una sola sesión de masaje erótico todas las virtudes de la sexualidad. Sus habilidades te permitirán desconectar de la realidad que tanto nos agota en determinados momentos. Con Enrique, la agitación, las obligaciones, las preocupaciones y la rutina en general pasarán a tener menor importancia.
Según este gran masajista, la calve de una sesión con él está en el contacto cuerpo a cuerpo, en el que se hace especial hincapié en las zonas erógenas, ya sean femeninas o masculinas. Se busca despertar los sentidos mediante un preámbulo ideal para el máximo placer, aumentando los niveles hormonales que incitan la excitación. El masaje erótico con Enrique representa la intimidad más extrema y cercana. Él es cariñoso, sensual y totalmente apasionado. Además, consigue que abras la mente al placer de una forma espectacular y que aproveches todos los beneficios del masaje erótico:

  1. Relajación emocional y física.
  2. Estimulación de las hormonas sexuales, responsables de la excitación.
  3. Aumentar el deseo sexual.
  4. Evitar la rutina erótica, convirtiendo las experiencias íntimas en algo más dinámico y divertido.
  5. Potenciar la intimidad.
  6. Favorecer la comunicación erótica con otras persona.

Dejar tu cuerpo entre sus brazos es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Y es que, además, Enrique puede realizar masajes eróticos sólo a hombres. Sus dotes y conocimientos del sector le han permitido adaptar su técnica a su mismo sexo. Como es sabido, las zonas erógenas no son las mismas en damas y en varones, por lo que se necesita una gran sabiduría para controlarlas y dominarlas todas y cada una de ellas. Así es Enrique, un todoterreno del erotismo, que conoce hasta el último detalle de tu cuerpo.

 


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